La cultura no camina en la Municipalidad de Huaraz. Críticas y aportes. Por Omar Robles

La cultura en la Municipalidad Provincial de Huaraz, no camina. Han pasado seis meses y todavía seguimos adormecidos por los escándalos de no saber designar funcionarios, cambiar logos para el favorecimiento político y olvidar la colocación de la placa de nuestro líder histórico Atusparia, entre otras perlas. Esto quiere decir que seguimos en lo mismo o peor de lo que estábamos con el médico Espinoza Cerrón.

¿Por qué no se avanza? Vamos a explicarlo de manera didáctica, enumerada y simple, como para un político apurado y falto de lectura. Al final haremos algunas críticas y brindaremos propuestas de solución.

Primero. No hay política, ni plan.  La gestión de Rory Mautino y el MANPE no tuvo nunca una propuesta cultural para nuestra ciudad; la alcaldía le cayó del cielo y, en el apuro de ordenarse, esta gestión dejó al último, como siempre, el tema cultural. Hasta el momento, y por lo que estamos viendo, NO SABE qué hacer. Por lo tanto, está IMPROVISANDO.

Segundo. Regidores desorientados. La Comisión de Regidores de Cultura, presidida por Ketty Javier, no articula nada, NADA. No existe un trabajo coordinado entre la gerencia, oficinas y el Centro Cultural. Normativamente su trabajo es deficiente, cero ordenanzas en materia cultural, falta de liderazgo y visión.

Tercero. Personal ineficiente y parasitario. La municipalidad cuenta con personal nombrado que ha encontrado en los procedimientos administrativos un pretexto para no seguir haciendo nada y no apoyar las políticas existentes aprobadas con ordenanza, como en el caso del Plan Municipal del Libro y la Lectura.

Cuarto. En el Centro Cultural solo se han preocupado en la administración de la infraestructura y llenarse de gente que no sabe nada de gestión cultural, olvidándose de la verdadera misión que deben cumplir; y esto es debido a la poca fiscalización de los regidores y falta de orientación del alcalde y funcionarios que ven la cultura solo como una práctica de actividades artísticas para agradar a algunos.

¿QUÉ SE DEBE HACER?:

Estos son algunos aportes para los amigos de la municipalidad que se encuentran muy preocupados en cuidar las plantitas de la plaza, llevar los desfiles a parques aledaños y construir un mall en Quinuacocha.

1° Elaborar un plan de acción urgente con líneas básicas para encarar el problema cultural. Es evidente que no se podrá hacer todo pero lo que requerimos es un inventario para, desde ahí, empezar a articular nuestras estrategias, planes y actividades; pensemos en rescate, sistematización, difusión, desarrollo y defensa.

2° Capacitar al personal deficiente que existe en la municipalidad para encarar los objetivos; solo es un pretexto decir que no se cuenta con financiamiento, cuando en lo interno no se sabe orientar, dirigir y encaminar.

3° Cambiar la estructura orgánica con una subgerencia o gerencia que incorpore al Centro Cultural e implemente las políticas culturales que requiere la provincia, porque dejar el Centro Cultural como está significa seguir permitiendo que sea la caja chica para llenar los bolsillos de algunos y complacer a los amigos con los alquileres. Eso sí, necesitamos una subgerencia dinámica, que no solo complazca a los amigos y asesores, sino que sea apolítica, y si se puede traer a alguien de afuera, mejor.

MÉTANSE A LA CABEZA:

No cabe el progreso de una ciudad sin un desarrollo cultural significativo. No hay inversión más urgente, y a la larga más rentable, que aquella que se hace en el ámbito cultural y educativo, pues fomenta y estimula el desarrollo del ciudadano.

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