Opinión: El fracaso de la clase política

Luego de escuchar la solicitud del presidente Martín Vizcarra hacia el Congreso para adelantar las elecciones generales al 2020, queda claro que, tanto el Ejecutivo como el Legislativo han fracasado en su intento por gobernar el país; no han sabido sobrellevar sus diferencias, en una época donde la comunicación no ha sido bien aprovechada por la “clase política”.

Desde la época romana, el Senado ha servido como tribuna, como espacio para escuchar la representación de la República que siglos después se fue modernizando en su máxima expresión; sin embargo, en los últimos años en el Perú esta condición se ha perdido. Los partidos políticos que llegaron para representar los intereses de las grandes mayorías en el poder Legislativo, se han aferrado a defender los intereses de otras minorías, dejando de lado su esencia, la representación que la ciudadanía les irrogó en las urnas.

Está demás mencionar, los múltiples escándalos de decenas de congresistas, que lejos de ser sancionados, autorregulados por el mismo Congreso, han sido casi premiados. En otros casos, se han dedicado más a apañar a jueces y magistrados, todos corroídos por el cáncer de la corrupción, en vez de buscar nuevas fórmulas de justicia; dejando así, en la opinión de los públicos, que este no es el Parlamento que ellos eligieron.

A la vista de esta realidad, el titular del Ejecutivo, convencido y con ganas de cambiar las reglas de juego, desde el 2018 propuso cambios sustanciales, llamadas “reformas políticas”; pero el Congreso no estuvo a la altura para su debate, porque justamente, casi no representan a las grandes mayorías, sino a grupos de interés que ellos mismos han creado para sus beneficios. Y claro está, si no hay entendimiento, como ocurre en un hogar, se rompen las reglas de juego, y ahora el presidente Vizcarra plantea adelanto de elecciones.

Los congresistas de Fuerza Popular y del Apra, muy nerviosos, han salido pidiendo la renuncia del presidente y hasta le han tildado de incapaz, otros en cambio han optado el camino del aplauso, mientras toda la clase política se ha quedado en Shock. Pero, ¿por qué los congresistas esperaron a que el Presidente tomara esa decisión?, acaso no entienden que el Parlamento es y siempre será el espacio de “todos”; de la “clase política” que debe de anteponer el interés de la patria por encima de cualquier interés particular.

Esta “clase política” ha fracasado, y más allá de lo bueno o malo en aceptación política para el presidente, este fracaso lo vamos a pagar todos los peruanos. Ojalá que emerja una nueva clase política el 2020, que sí tenga prerrogativas del “bien común”, pensando en los 32 millones de peruanos.

 

Alex Cordero

Periodista y escritor, docente de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (Unasam).

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