Disculpe, pero a nadie le interesan los libros

Ha sido claro y revelador el aporte que nos ha alcanzado Álex Cordero en su artículo “Perdón por tan pocos libros”, en el cual señala de manera dolorosa y triste la existencia de muy pocas bibliotecas en nuestro departamento, mostrando una cruda realidad que a nuestras autoridades parece importarles muy poco.

Desde las municipalidades ni desde el Gobierno Regional he escuchado ninguna propuesta para revertirla, ningún consejero ni regidor ha propuesto nada, menos un alcalde ha dicho que tenga proyectada en su agenda de gobierno implementar bibliotecas; muy pocos o casi nadie ha hablado de cómo generar una comunidad de lectores con la apertura de espacios de lectura; nadie quiere tocar esta papa caliente porque el factor conocimiento no genera réditos políticos, menos ingresos por debajo de la manga.

Frente a este duro y crítico momento quiero recordarles que existe una política pública nacida desde la misma población, desde sus mismos actores, denominada   Plan Municipal del Libro y la Lectura, que se encuentra vigente desde el 2015 y se viene implementando en algunas ciudades del Perú con sus altibajos. Política pública que he luchado, desde la sociedad civil, para que en nuestra ciudad de Huaraz se imponga, pero al parecer a muy pocos les interesa porque seguramente andan pensando más en sus propios asuntos.

Esta política pública no solo consiste en abrir bibliotecas, ni solo comprar libros, ni hacer eventos para agradar al alcalde, sino en desarrollar toda una cadena que favorezca a la mejora del acceso de niñas, niños, jóvenes y adultos al libro y la lectura. Nos preguntamos qué hacemos promoviendo solo la venta de libros en enormes y costosas ferias si no promovemos a nuestros autores locales, dibujantes o diseñadores sin generar fondos editoriales, foros o encuentros, ni incentivar en los empresarios editores y librerías dándoles facilidades para la edición y venta de libros.

Qué hacemos con los libros de nuestros autores si no tenemos mediadores reconocidos, promovidos para llegar a nuestros lectores; qué hacemos para motivar la lectura si no tenemos un trabajo articulado con las instituciones.

No hay que inventar nada, ni creerse Cristóbal Colón, menos el descubridor de la pólvora para promover el libro. Ya tenemos una herramienta legal para avanzar en nuestros objetivos, y si deseamos ahora fortalecer las bibliotecas no solo las debemos llenar de libros y de estanterías, sino que debemos promover su acercamiento a la comunidad. Esto deben entenderlo las autoridades: para hacer algo por el libro, se debe pensar primero en promover la cadena del libro y la lectura, si no cualquier proyecto será estéril.

Considero y aplaudo la iniciativa que se generó desde el Ministerio de Cultura para promover el libro y la lectura, la conozco desde adentro y creo que es una política pública que debería ser recogida por las municipalidades y el Gobierno Regional, e implementada en los diversos distritos y provincias.

Existen recetas, existen fondos económicos, solo falta voluntad política y decisión para ejecutarlos. La región Áncash, nominada como la segunda más corrupta del Perú, debe salir adelante con propuestas educativas y culturales. Debemos limpiar nuestra imagen con la tinta y el libro antes que terminemos salpicados de indiferencia y olvido.

PD: Escrito con el codo feliz.

 

Omar Robles Torre

Periodista, escritor y promotor cultural

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