El Pueblo está estresado: Chile y Bolivia, Derecha e Izquierda

En los últimos 30 días, hemos observado, escuchado y leído mucho sobre Bolivia y Chile, opiniones de políticos moderados y de ambos extremos, de especialistas que se han esforzado por imaginar la realidad y sobre todo agradar a los que ostentan poder, de medios de comunicación que por lo general prostituyen su posición social y política, y todo esto es un patrón de comportamiento en el Perú, Ecuador, Colombia; Argentina y el gran Brasil.

En Bolivia con 14 años del gobierno de Evo, de izquierda, de origen indígena, pobre pero ahora empoderada, donde predomina el rol del Estado sobre el mercado, con presencia en la institucionalidad de múltiples nacionalidades y diversidad étnica Boliviana, con posición clara frente al rol hegemónico de las organizaciones multilaterales y de Estados Unidos; y por otra parte Chile, con segundo gobierno de Piñera, multimillonario, de derecha neoliberal, origen acomodada rica, con predominante rol del mercado y Estado pequeño, con gobierno de una clase política empresarial dominante, creyente y activista de políticas neoliberales promovidos por EEUU y de las organizaciones multilaterales.

La diferencia de estos gobiernos son abismalmente distintas, pero el modelo económico tiene los mismos principios: el crecimiento económico es el motor de generación de empleo, riqueza y cambio de ambos países; los recursos naturales –minerales (Chile), gas, litio, minería (Bolivia)- son el motor de crecimiento y se comercian en el mundo bajo los tratados de libre comercio y la OMC, la diversificación productiva es una práctica y aspiración de Chile y Bolivia; es decir, la receta económica es el mismo.

¿y que hace la diferencia?: claramente el modelo de gobierno; en Chile, los que concentran la riqueza producto del crecimiento económico son los ricos más ricos, acumulan infinitamente su riqueza, dominan todas formas de producción, concentran los capitales de trabajo, son dueños de la explotación de los recursos naturales; siendo su responsabilidad el pago de impuestos cobrados por el Estado gobernado por los poderosos y estructurados de la manera más favorable y con incentivos para la gran empresa, lo cual debe ser redistribuido a la clase media y popular, así como brindar servicios de salud, educación, seguridad, protección a los más pobres cada vez de malísima calidad donde la aspiración es la privatización porque la consigna es “todo manejado por privados es la excelencia” y todo “servicio manejado por el Estado es de malísima calidad”, porque en este modelo no existe el ciudadano, sólo existe el consumidor, el usuario pero no el ciudadano.

En la Bolivia de Evo, el Gobierno concentra la riqueza y las utilidades generadas producto del crecimiento económico van a parar al Estado, por tanto el gobierno tiene más riqueza para redistribuir, las empresas estratégicas generadoras de riqueza producto de la explotación de los recursos naturales son nacionalizadas por el Estado para asegurar riqueza y repartirlo a los más pobres, a los discriminados, a los más débiles con salud, educación, seguridad, protección de calidad al alcance de los ciudadanos (no usuarios ni sólo consumidores), mientras la empresa privada crece saludablemente y con menor velocidad de acumulación, controlando así la diferencia entre ricos y pobres.

En la Bolivia de Evo, están molestos los ricos dominantes y los racistas, porque no se enriquecieron como en Perú o en Chile, vieron y vivieron 14 años de empoderamiento indígena, la masificación de los beneficios del crecimiento económico y el desarrollo de Bolivia es evidente, Bolivia ha cambiado en 14 años a favor de los más pobres y discriminados, pero la clase pudiente no pudo aguantar más y logró una alianza con la clase media y en algunos territorios con la clase popular y finalmente lo derrocó con el apoyo de Estados Unidos, OEA, NNUU, entre otros.

Nuestro vecino país de Chile de Piñera, un país movilizado, en caos y sin liderazgo popular visible; se esfuerza por cambiar desesperadamente su Constitución Política para transitar un poco más a la izquierda de Evo, donde haya mayor presencia del Estado para proteger, brindar salud, educación, seguridad a los chilenos, cambiar el modelo de crecimiento que permite la acumulación infinita de los más ricos donde los recursos naturales y principalmente el agua se agota para los pobres.

Peruanos, tenemos una gran lección de nuestros vecinos, no sigamos transitando el camino del paraíso chileno y tampoco sigamos conservando la oligarquía económica discriminadora boliviana y hagamos un país más homogéneo con la distancia entre ricos y pobres menos evidente, porque la población se encuentra en un proceso traumático de estrés.

 

POR: ing. Rómulo Antúnez

Huaraz, 13 de noviembre de 2019

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